El Complejo Asistencial Universitario de Palencia acogió el pasado 27 de octubre las XVIII Jornadas de Otoño de Bioética bajo el lema “Nuevos retos tecnológicos en salud: la inteligencia artificial, ¿intrusa o aliada?”. En la mesa interdisciplinaria sobre implicaciones éticas y sociales de la tecnología, la profesora Vivian P. Rosado Cárdenas, del Grado en Antropología Social y Cultural de la Universidad de Valladolid, presentó la ponencia invitada «Inteligencia Artificial y Salud: reflexiones socioculturales sobre usos, promesas y desigualdades».

Desde una perspectiva antropológica, la docente e investigadora de la UVA propuso entender la inteligencia artificial (IA) no solo como una herramienta técnica, sino como un nuevo actor cultural que reconfigura la relación entre tecnología, cuerpo y cuidado, a la vez que traduce valores, jerarquías y visiones del mundo en decisiones automatizadas.

Señaló que, si bien la IA ofrece enormes posibilidades para mejorar la atención sanitaria, también plantea dilemas éticos y desafíos de justicia epistémica, especialmente cuando los algoritmos se aplican sin considerar la diversidad cultural y social de pacientes. Este riesgo es mayor para poblaciones sin huella digital, como las rurales o envejecidas.

Además, destacó el biopoder algorítmico, que clasifica riesgos, prioriza pacientes y normaliza comportamientos. De esta forma, los algoritmos no solo describen la realidad, sino que la coproducen, generando nuevas formas de responsabilidad moral y de vigilancia sobre los cuerpos.

Concluyó que los algoritmos no son neutros ni autónomos: los sistemas de IA reflejan las desigualdades estructurales de las sociedades que los generan. Subrayó, además, que la antropología aporta herramientas para comprender los contextos culturales y orientar el desarrollo de tecnologías hacia un uso más justo y situado, promoviendo un diálogo entre el conocimiento experto y las experiencias locales de cuidado y enfermedad.