La Sociedad Española de Ciencias y Técnicas Historiográficas anunció en su pasada asamblea del día 19 de junio que Ainhoa Segovia Ruiz, investigadora predoctoral de nuestro Departamento, ha sido la ganadora del XIV Premio para Jóvenes Investigadores por su trabajo sobre el juez de imprentas. Al anunciarlo, el jurado destacó la calidad y el interés de la obra presentada a concurso.

El premio

Entre los objetivos de la Sociedad Española de Ciencias y Técnicas Historiográficas, figura promover “las disciplinas científicas comprendidas en el ámbito de las Ciencias y Técnicas Historiográficas” y “publicar y patrocinar revistas y monografías” relacionadas con el tema. Por ello, desde 2013, cada año convoca un premio para jóvenes investigadores en el área de las Ciencias y Técnicas Historiográficas. El premio consiste en 600 euros (300 en caso de que el jurado estime otorgarlo de modo compartido) y en la publicación gratuita del trabajo bajo el convenio editorial que la Sociedad tenga acordado. Si el premiado lo desea, también se podrá publicar el trabajo en una sección específica de la página web de la Sociedad.

La obra premiada

La obra de Ainhoa Segovia Ruiz analiza la institución del Juzgado de Imprentas, encargada de centralizar y coordinar las tareas relacionadas con la censura y la regulación de la producción editorial, desde el siglo XVII hasta bien entrado el siglo XIX. Su creación se sitúa en el año 1627 y se mantuvo en funcionamiento durante más de dos siglos, hasta que en el año 1834 se decretó la libertad de imprenta, hecho que marcó su desaparición y el fin de sus competencias tradicionales.

Comienza el libro repasando lo que supuso la legislación en torno la censura desde la época de los Reyes Católicos hasta su abolición en el siglo XIX. A lo largo de sus capítulos el estudio desgrana primero el origen de la institución, las reformas acometidas –como la de Juan de Curiel a mediados del siglo XVIII o el establecimiento del Juez privativo de imprentas en 1805–, su primera abolición en 1808 y los últimos estertores en tiempos de Fernando VII hasta su definitiva desaparición en 1834.

Seguidamente, a la luz de la documentación conservada en el Archivo Histórico Provincial de Sevilla, la autora estudia los personajes implicados en la institución, así como las diversas manifestaciones de la actuación del juez de imprentas: la concesión de licencias de impresión, la importación de libros extranjeros o la suspensión y recogida de obras publicadas. Por último, lleva a cabo un minucioso análisis diplomático y archivístico de algunos de los trámites preservados en el archivo sevillano.